
De todo lo accesible y no accesible
Mayo 20, 2008La brecha digital no sólo separa a aquellas personas que por circunstancias económicas o geográficas no tienen acceso a Internet, sino que también afecta a grupos que , aunque incluidos dentro de sociedades tecnológicamente desarrolladas, no pueden acceder a la información de la misma manera.
Uno de estos grupos es, por ejemplo, el de los invidentes. Acceder a la información digitalizada no es tan sencillo para una persona con una discapacidad visual total o parcial, existen aplicaciones adaptadas a sus necesidades, pero muchos de sus problemas de accesibilidad aún no han sido solventados.
No obstante, existen organizaciones que están intentando que no nos olvidemos de aquellos que tienen mayores problemas de accesibilidad. Una de ellas es DAISY (Digital Accesible Information System), un consorcio internacional que promueve la universalización de estándares para producir Libros Hablados Digitales para personas con limitación visual y problemas de acceso a la lectura, que permite que los libros producidos sean consultados, marcados, retomados, releídos y transportados con las mismas ventajas de los libros convencionales. DAISY también a conseguido realizar acuerdos con Microsoft para adaptar algunas de sus aplicaciones, por ejemplo para Microsoft Word ha creado un plug-in que se puede descargar de forma gratuita de Internet y que permite convertir documentos del procesador de texto Word de Microsoft en documentos de audio de DAISY.
Desafortunadamente,en la actualidad muchos de los contenidos de web son gráficos (imágenes, vídeos..) los cuales no pueden ser correctamente leídos por las aplicaciones de interpretación para invidentes. También, en mucho casos se utilizan inadecuadamente los lenguajes de marcado que permiten mostrar correctamente las páginas a los usuarios. La accesibilidad debería considerarse vital durante el desarrollo de estos sitios o de otras aplicaciones,con la finalidad de que personas con discapacidad puedan manejarlas fácilmente.
A partir de un artículo que relata la experiencia de un bloguero español ciego, cuyo enlace os dejo al final de este post, se pueden sacar algunas conclusiones interesantes que nos pueden ayudar a reflexionar sobre la accesibilidad real de los actuales sistemas de información. Según el autor del artículo, las asociaciones españolas de apoyo a ciegos y deficientes visuales como la ONCE, no tienen ni recursos ni capacidad suficiente para atender eficazmente a aquellos que quieren usar la Red. En general el problema de la accesibilidad no debería solo plantearse en este tipo de asociaciones, sino que también el Estado debería involucrarse en mayor medida realizando, por ejemplo, web oficiales accesibles o controlando los certificados de accesibilidad de productos software o sitios web.
Quizás la falta de control sobre este tipo de certificados se deba a que, normalmente, las empresas de desarrollo de software no suelen incluir personal especializado en accesibilidad, no considerándola un objetivo principal en muchas ocasiones por motivos económicos.
En resumen, la accesibilidad no debe ser sólo un concepto más dentro de la ingeniería del software, ha de ser una garantía de acceso igualitario al gran volumen de nueva información compartida en esta sociedad tecnológica.
El artículo del que hablaba antes os lo dejo en el siguiente enlace: “La experiencia de un bloguero ciego”.
